Instalar placas solares en viviendas particulares a estar alturas es algo completamente habitual y, es que, cada vez más viviendas apuestan por producir su propia energía y reducir su dependencia de la red eléctrica. Sin embargo, cuando el sistema ya está montado y funcionando, aparece una segunda gran pregunta: ¿merece la pena instalar baterías en una vivienda con autoconsumo?
La respuesta rápida sería “depende”, pero eso seguro que no ayuda mucho si estás buscando una respuesta a tu pregunta.
En estos casos, lo interesante es entender de qué depende que merezca la pena o no poner una batería, porque en algunos hogares el almacenamiento marca una diferencia importante en la factura y en la forma de consumir energía. En otros, en cambio, apenas reduce el consumo.
Vamos a analizarlo con calma.
¿Qué cambia realmente cuando añades baterías?
Una instalación solar sin baterías funciona de forma bastante sencilla: produces energía durante el día, consumes lo que necesitas en ese momento y el excedente se vierte a la red para compensarlo en la factura.
Cuando añades baterías, la energía que no utilizas al instante se guarda para más tarde. Eso significa que puedes usar tu propia electricidad por la noche o en momentos en los que los paneles no están produciendo lo suficiente.
En la práctica, esto aumenta el porcentaje de autoconsumo real ya que, sin baterías, muchas viviendas aprovechan directamente entre un 30 % y un 50 % de lo que generan. Con almacenamiento, ese porcentaje puede subir muchísimo. Pero el dato importante no es solo cuánto consumes, sino cuánto ahorras con ese cambio.
En qué situaciones sí suele compensar instalar baterías solares
Aquí es donde el análisis se vuelve interesante. Hay perfiles de vivienda donde el almacenamiento tiene bastante sentido. Por ejemplo, en las casas donde el consumo fuerte se concentra por la noche porque la mayor parte del gasto eléctrico se produce después de las horas de sol —cocina, climatización nocturna, cargadores, televisores, electrodomésticos—, tener energía almacenada evita comprar electricidad a la red justo en ese momento.
También puede ser interesante cuando la tarifa eléctrica tiene diferencias marcadas entre horas punta y valle. Si la electricidad es especialmente cara en determinados tramos, si usas la energía almacenada en lugar de comprarla puedes reducir muchísimo el importe final de la factura.
Otro escenario habitual es el de viviendas con mucha producción excedentaria y una compensación baja por vertido. Si te pagan poco por la energía que inyectas a la red, puede resultar más lógico guardarla que venderla para poder usarla en otro momento del día.
Y luego está el factor de la estabilidad del sistema. Ten en cuenta que en las zonas donde la red eléctrica no es especialmente fiable, contar con una batería propia te facilita reducir los momentos en los que te quedas sin suministro en caso de apagones o caídas de la red eléctrica.
Por último, hay personas que buscan reducir al máximo su dependencia energética y, en esos casos, el retorno importante no se mide en dinero sino en la autonomía que consiguen al usar una batería en su instalación.
En qué casos no suele compensar
Hasta ahora parece que hay muchísimos casos en los que una batería es prácticamente imprescindible, pero lo cierto es que no siempre es la mejor inversión. Si estás en uno de los siguientes casos, quizás no te merezca la pena.
Si el consumo de la vivienda coincide casi por completo con las horas de producción solar, apenas habrá energía sobrante que almacenar. En ese caso, el sistema ya está bien optimizado sin necesidad de añadir una batería que almacene la energía sobrante.
Tampoco suele compensar cuando la factura eléctrica es baja o cuando la instalación es pequeña y apenas genera excedentes. Una batería que apenas se utiliza tarda mucho más en amortizarse y no suele merecer la pena hacer la inversión para cubrir el importe que cuesta. Además, si la compensación por excedentes es razonable y cercana al precio de compra de la energía, la diferencia económica entre almacenar y verter se reduce bastante.
¿Cuánto tarda en amortizarse una batería en autoconsumo?
No podemos dar un dato exacto porque depende mucho de varios factores: el precio de la batería instalada, su capacidad útil real, el número de ciclos que hará cada año, el coste de la electricidad y la diferencia entre lo que pagas por consumir y lo que te abonan por verter.
A diferencia de los paneles solares, que suelen tener retornos relativamente rápidos, las baterías necesitan más tiempo para justificar su coste y por eso es importante dimensionarlas correctamente. Instalar más capacidad de la que realmente vas a usar no mejora la rentabilidad; al contrario, alarga llegar al punto de rentabilidad.
Ten en cuenta que, como cualquier sistema de almacenamiento, las baterías sufren una degradación progresiva que va a más con el paso del tiempo.
¿Es mejor instalar la batería desde el principio o añadirla después?
Esta suele ser la pregunta que nos hacen más habitualmente como distribuidores de material fotovoltaico y, es que, muchas personas instalan primero las placas y se plantean el almacenamiento más adelante.
Si desde el inicio se opta por un inversor híbrido, añadir baterías en el futuro es mucho más sencillo y económico ya que el sistema está preparado para integrarlas sin tener que hacerle modificaciones.
Si, en cambio, se instala un inversor de red convencional y más adelante decides añadir una batería para conseguir almacenamiento, puede ser necesario cambiar parte del equipo. Por eso, aunque no se instale la batería desde el primer día, conviene preverlo técnicamente.
Entonces, ¿merece la pena instalar baterías en una vivienda con autoconsumo?
Depende del patrón de consumo y del objetivo que tenga la vivienda.
En hogares con mucho consumo nocturno, diferencias fuertes de tarifa o en casos en los que haya baja compensación de excedentes, instalar una batería tiene bastante sentido. En otros casos, puede ser más rentable optimizar primero el uso de la energía solar generada y analizar datos reales antes de dar el paso.
No se trata de decidir si las baterías son buenas o malas, sino de si encajan con la forma en la que esa vivienda consume electricidad.
Si estás valorando incorporar almacenamiento o diseñar una instalación preparada para ello, puedes revisar las distintas opciones disponibles o escribirnos a 📩 info@arentio.com para estudiar tu caso con datos reales y sin suposiciones.